viernes, 11 de noviembre de 2011

El 11 del 11 a las 11

El 11 de noviembre del año 1918 a las 11 de la mañana se firmó el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Todos los años en algunos países se guardan un minuto o dos de silencio a las 11 de la mañana del 11 de noviembre. Desde hace unos días y hasta próximo domingo, en el Reino Unido se puede ver a mucha gente por la calle con una amapola de papel en la solapa.

Me cuentan que lo de ponerse una amapola empezó justo al terminar la I Guerra Mundial. Los muertos y heridos fueron innumerables. Los campos de batalla, principalmente en algunas partes de Bélgica y Francia acabaron trillados y convertidos en barrizales debido a los combates y las trincheras. A pesar de eso (o gracias a eso, también me han dicho), en esos campos brotaron y florecieron miles y miles de amapolas y esto se vio como un símbolo de esperanza: inspiró muchos poemas en la época posterior a la guerra.

Como el estado del bienestar y la seguridad social no existían por aquel entonces, aquellos hombres que regresaban de la guerra a la que les habían enviado para luchar por su país y no tenían medios para subsistir lo tenían muy muy crudo. Vamos que el mismo gobierno que te lanza a la lucha ya se ha olvidado de ti cuando vuelves. En fin, estos hombres y sus familias podían acabar en una situación de pobreza angustiosa. Algunas ya lo estaban: mientras maridos, padres e hijos se jugaban la vida, la familia que no podía pagar el alquiler acababa en la pººº calle. La idea de las amapolas de papel surgió con la intención de que las fabricaran ex-combatientes que habían resultado heridos y así se ganaran un dinerillo. Con lo recaudado recibirían un salario y el resto del dinero se emplearía en ayudar a otros soldados y a sus familias. La fecha elegida para ponerse las amapolas sería cada aniversario del final de la guerra, como modo de recordar lo que había pasado y a todos los que habían luchado: un día para el recuerdo a nivel nacional. El 11 de noviembre de 1919 se inauguró la tumba al soldado desconocido en la abadía de Westminster. Por todo el país se construyeron monumentos conmemorativos. Y hasta el día de hoy. En muchas iglesias, colegios plazas, se pueden ver placas con los nombres de los muertos que eran de la zona. Durante un par de semanas hay actos conmemorativos que culminan en lo que se llama Remembrance Day, que es el segundo domingo de noviembre.

La organización benéfica The Royal British Legion es quien se encarga anualmente de esta campaña benéfica: por todas partes aparecen voluntarios con una hucha y una caja de amapolas de papel. Se paga la voluntad. Se creó en 1921 con el fin de proporcionar apoyo económico y prestaciones de tipo médico y social a los ex-combatientes y a las familias de aquellos que nunca volvieron. Y ha seguido en activo desde entonces ofreciendo apoyo y servicios allá donde la seguridad social no llega.

En la actualidad se considera un tiempo para recordar no sólo a los soldados de la I Guerra Mundial, si no a todos los muertos en conflictos bélicos desde entonces hasta ahora. A pesar de que la tradición de la amapola parece haber continuado de forma ininterrumpida desde hace 92 años, yo juraría que hace unos años, no se veía tanta como ahora. Me imagino que el incesante goteo de ataúdes portando jóvenes soldados muertos que viene sucediéndose desde el 2003 ha sensibilizado mucho más a la opinión pública.

De modo que a las once en punto del día once de noviembre, se guardan dos minutos de silencio, dos minutos para el recuerdo y la reflexión. Al oir la señal, uno se para allá donde esté y deja de hacer aquello en que estuviera ocupado. Yo esperaba estar ya en la cafetería pero la campana me ha sorprendido en el pasillo, bastante concurrido al ser la hora del recreo. Nos hemos quedado todos quietos, sin hablar. No se oía el vuelo de una mosca, no se movía nadie. Parecía una de esas películas de miedo donde sólo el protagonista en las calles de una gran ciudad se mueve mientras el resto de los seres vivos quedan paralizados por causa de alguna fuerza extraña. Dos chicas a duras penas podían contener la risa. Basta que no puedas reirte para que te den más ganas. Sobre todo si tienes 14 años. Recuerdo mis 14 años y momentos similares. Después me acuerdo de este alumno de hace dos años, que ya debe estar en una academia militar, tenía muy claro que quería entrar en el ejército. Cuántos chicos poco mayores que él han perdido la vida. Qué injusto, nada cambia. Aquí tuvieron una guerra civil allá por el siglo XVII, creo. El resto han sido guerras contra otros países y los conflictos bélicos actuales también. Se puede o no estar de acuerdo en la intervención del ejército en otros países, pero en general se considera que está ahí para proteger. ¿Cómo influye esto en la manera de ver la vida no ya de un pueblo, si no de cada individuo? ¿Y en la manera de mirar el pasado? Recuerdo ese documental que vi hace tiempo sobre familiares descendientes de soldados británicos muertos en campos de batalla de Francia en la I Guerra. Buscando los restos de sus antepasados, llorándolos y diciendo lo importante que era para ellos que ese tío abuelo, o ese abuelo o bisabuelo descansara en paz con los suyos. Excavaciones, pruebas de ADN y traslado de restos ¡en pleno siglo XXI! Con toda la naturalidad del mundo, sin polémicas y por supuesto sin dificultades derivadas de sectores opuestos a sus deseos o  por el contrario favorables pero interesados en sacar provecho político. Pienso en ese amigo de una conocida, muy interesado en la historia de España que estuvo en Madrid hace poco y volvió extrañado por no haber encontrado ningún tipo de museo de la guerra civil... Suena la campana. Los dos minutos de reflexión se han terminado, vuelven el bullicio y las risas (¡ay, los 14 años!, ya tendrán tiempo de reflexionar en el futuro), se me une una compañera en el pasillo, me dice que la campana le pilló a punto de tirar de la cadena. Se ha pasado los dos minutos en el servicio. Nos reímos, tomamos un café, volvemos al trabajo. La vida sigue.

Mañana hay un partido amistoso, Inglaterra-España. Estos días pasados hubo un pequeño revuelo porque la camiseta de los jugadores ingleses iba a incluir una amapola, lo cual fue prohibido por la FIFA ya que parece ser que contravienen las normas de la organización (inclusión de cualquier símbolo político, religioso etc). Tras algunas conversaciones, han abierto un poco la mano y los jugadores llevarán un brazalete negro con una amapola.

martes, 1 de noviembre de 2011

Noche de miedo

Este fin de semana pasado he escuchado mucho la radio. Mucha música en la radio mientras limpiaba de arriba a abajo mi humilde morada. Y me he dado cuenta de que al igual que en la época navideña hay villancicos, en los días previos a Halloween también ponen canciones especiales. La que más se repetía era Thriller de Michael Jackson, lógico, y entre otras ésta a la que quiero dedicarle una entrada: Ghost town. Llevaba siglos sin escucharla. Esta canción me fascinaba de niña, no entendía ni papa de la letra, pero la música, la melodía, el ritmo, las voces, tenían algo especial. Y lo siguen teniendo. Hace años vi un programa de la tele donde decían que esta canción reflejaba como ninguna otra la situación de crisis de la Gran Bretaña de principios de los 80, todo un símbolo. No tengo tiempo de investigar ni de traducir, pero  aquí hay información más detallada que lo explica. ¡Gracias, Wikipedia!



Y ahora que soy mayorcita y ya he aprendido inglés, la canción me sigue fascinando, pero he de reconocer que la letra da miedo, efectivamente:

GHOST TOWN (The Specials)
This town, is coming like a ghost town
All the clubs have been closed down
This place, is coming like a ghost town
Bands won't play no more
too much fighting on the dance floor

Do you remember the good old days
Before the ghost town?
We danced and sang,
And the music played in any boomtown

This town, is coming like a ghost town
Why must the youth fight against themselves?
Government leaving the youth on the shelf
This place, is coming like a ghost town
No job to be found in this country
Can't go on no more
The people getting angry

This town, is coming like a ghost town
This town, is coming like a ghost town
This town, is coming like a ghost town
This town, is coming like a ghost town

La luz del día disipa los miedos, pero aún es de noche. Mañana por la mañana pensaré que igual que otras crisis pasaron, ésta actual se irá. Los buenos tiempos volverán y volveremos a cantar y a bailar. Pero es que la Wikipedia dice que el autor se inspiró en la canción al ver en Glasgow a unas señoras mayores vendiendo sus pertenencias en la calle. Y hace un ratito me ha contado una amiga de Madrid que lo de ver cada vez más gente rebuscar en los contenedores cercanos a los grandes almancenes y supermercados no es novedad: anoche vio a un señor mayor (y no con pinta de vivir en la calle) con un carrito rebuscando en el contenedor de basura al lado de su casa. Mañana veré las cosas menos negras pero este noche me voy a dormir un poco apabullada. Ah, qué tiempos en que las leyendas de Bécquer eran lo que asustaba en una noche como ésta...

jueves, 13 de octubre de 2011

Cosas de la vida

A veces daríamos lo que fuera por que sucedieran ciertas cosas de una forma determinada y en el momento preciso, pero las probabilidades son tan mínimas que ni nos paramos a planificar en torno a esa posibilidad. Demasiado bueno para ser verdad. Abandomanos la idea y elaboramos en su lugar un "plan B", atamos cuidadosamente todos los cabos y esperamos. No es lo ideal, a ratos no nos acaba de convencer, pero tampoco está tan mal.

Y entonces sucede: los astros se conjuntan de manera favorable, esa petición al Cosmos es atendida, el poder de nuestra mente atrae sin nosotros saberlo aquello que deseamos, nuestras oraciones son escuchadas, Dios o nuestro santo favorito proveen, o simplemente ocurre por casualidad... lo que queráis. Lo improbable sucede. La oportunidad aparece. Y acomodados en nuestro plan B nos sorprendemos a nosotros mismos dicendole algo así como "puessss el caso es que en estos momentos no me viene bien... dentro de unos meses será perfecto, pero es que ahoraaa, realmenteeee, ya me había hecho otros planes, ay, no sé, podrías volver el año que viene, quizás, ¿no?". Para cuando caemos en la cuenta de que eso que no nos habíamos atrevido ni a soñar y que tanto queríamos ha aparecido, de que es LA OPORTUNIDAD, así con mayúsculas y que por tanto no tiene sentido mantener el plan B, ya ha pasado de largo, se ha ido para no volver.

Y tras la sorpresa por lo inesperado de la visita, viene el estupor, la incredulidad por la cortedad y torpeza de las que hemos hecho gala con LA OPORTUNIDAD. Y las lágrimas de rabia, de impotencia. Es difícil ser amables con nosotros mismos en esos casos. Nos torturamos psicológicamente, nos flagelamos mentalmente. Y no nos flagelamos físicamente porque no tenemos a mano un buen látigo, que si no sería difícil resistir la tentación de castigarse, de darse un escarmiento. No hay consuelo, ni siquiera repitiéndonos eso de que todas las cosas pasan por una razón. Porque inevitablemente pensamos, "sí, claro, porque soy gilipºººas, esa es la razón". Y vuelta al flagelo.

Y ya está. No hay vuelta atrás. Estas cosas pasan. Lo siguiente es perdonarse y reconciliarse con uno mismo. Se aprende el cuento y se echa a correr. Vuelve la calma. La calma suele venir acompañada de lucidez. La lucidez dice que el plan B no es una buena idea. Y si la lucidez dice que el plan B no es una buena idea, hay que hacerle caso. Alomejor ésa es la razón por la que las cosas sucedieron de esa manera, no sé. Efectivamente el plan B no es una buena idea. Vuelta a la casilla de salida pues: mayor riesgo, mayor incertidumbre, pero también mayor alivio y apertura a otros planes, otros caminos. Es parte de la vida.

sábado, 6 de agosto de 2011

Pensamientos

A fuerza de pasar tanto tiempo fuera de España, me sorprendo contemplándola con ojos de turista: recordando, redescubriendo (o descubriendo sin más) tanta historia, tanta riqueza, tanta belleza, esa vastísima herencia cultural... Es difícil creer que estemos en tan penosa situación. Hay mucha vida, todo parece tan normal, pero tras el bullicio en plazas y calles se esconden sin duda los dramas de muchas personas. Oigo y leo que estamos al borde del abismo, o lo que es lo mismo, del rescate.

Pienso en nuestros gobernantes y/o aspirantes a serlo. ¿Fueron siempre así? ¿Alguno de ellos estuvo enamorado de su país y tuvo durante sus primeros pasos en la política el amor, la amplitud de miras y el deseo de hacerlo crecer, desarrollarse? ¿Qué les pasó? ¿Cuándo, dónde se fue todo al garete? Pienso en todos los jetas que se metieron en política para medrar, también en aquellos que amasan y dirigen grandes fortunas, y ya que me pongo, en todos los ciudadanos anónimos que de un modo u otro choricean dinero público, en particular todos esos (y esto es un masculino genérico que incluye hombres y mujeres) que para más inri se dan patrióticos golpes de pecho, afirmando su españolidad por encima de todo, pero que no tienen ningún reparo en evadir capitales, en aprovecharse al máximo de sus cargos y de sus compatriotas, en gestionar lo público de forma pésima, en contribuir a que las arcas del Estado se vacíen con mayor rapidez...

Sé que hay millonetis, políticos y ciudadanos de a pie que no son como los que acabo de señalar, pero es que no se les nota, los otros les quitan todo el protagonismo. O no interesa que se les vea, porque entonces los primeros quedarían aún más en evidencia. Y la inevitable pregunta: ¿qué se puede hacer, o qué podemos hacer los que no nos identificamos con ninguna de las categorías anteriores, que hay mucha gente buena/buena gente por aquí? Todo esto lo pensaba hoy, con la respiración contenida a la vista de la belleza, la majestuosidad de una pequeña capital de provincias, vista desde lo alto de un cerro. No tengo la respuesta, pero sé que, sin necesidad de aspavientos o golpes de pecho, estoy enamorada del país donde nací y crecí y que a mí, como a muchos, me duele horrores ver a dónde nos estamos dirigiendo.

Hoy ya no me da para pensar más.

martes, 26 de julio de 2011

¡¡Del atontamiento a la acción!!

No cierro por vacaciones pero me voy de vacaciones. No tengo muchos planes pero los que hay son muy concretos, de hecho se pueden resumir en uno: disfrutar. Disfrutar todo lo que pueda del sol, del agua, de la buena comida, de la buena y fresquita bebida, del canto de las cigarras, de los grillos, del silencio de la siesta, de las noches calurosas, de las noches de tormenta, de las fiestas de los pueblos, de la calma de las ciudades en agosto, de los sitios nuevos que visitaré, de la gente nueva que conoceré, y sobretodo de la compañía de la familia y amigos.

Que disfrutéis del verano allá donde estéis.

jueves, 21 de julio de 2011

Estado de agradable atontamiento

Así estoy. Nada que leer, nada que hacer, nada que corregir, nada que preparar para mañana. Es un momento "zen" de esos. Mañana el colegio cierra oficialmente por vacaciones. Los alumnos están deseando, pero no saben que en la intranet de los profesores hay un reloj que marca la cuenta atrás desde hace dos semanas. Menos de 24 horas.

No recuerdo haber deseado tanto unas vacaciones en ningún otro trabajo, ni haber llegado a las mismas tan cansada. Tampoco recuerdo otro trabajo en el que tuviera tantos proyectos en mente para la vuelta. Pero eso será en unas semanas. Ahora toca disfrutar de no hacer nada. Como me dicen por aquí, he "sobrevivido a mi primer año" en la enseñanza.

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Rebeldía adolescente?

No seré yo quien diga que los señores diputados han de sofocarse de calor y tener sensaciones de ahogo por llevar una corbata anudada al cuello en el mes de julio. Y efectivamente, si relajar la etiqueta ayuda a ahorrar energía y poner un granito de arena en la conservación de nuestro castigado planeta, pues bienvenida sea la dispensa de llevar corbata en verano. Entiendo a ese señor ministro: al fin y al cabo durante años tuve que llevar uniforme, y teníamos uno de invierno y otro de verano.

Lo que si digo es que a no ser que estemos ante un adolescente en fase de rebeldía y auto-afirmación, no entiendo la actitud de un señor ministro de saltarse la etiqueta requerida para acudir a su puesto de trabajo. Y contestar como un niñato con lo del ahorro de energía. Debe haber otras maneras de plantear la cuestión, si un grupo de señores miembros quiere un cambio presentan la propuesta, se vota y si sale mayoría (de 2/3, absoluta o simple, me da igual), pues se cambia el protocolo y todos tan contentos. Pero este numerito no es digno de un parlamento serio. Me parece una chulería que sobra. Y parece que es reincidente.

No voy a entrar en un debate acerca de si la etiqueta es acertada o no: existe en muchos sitios y contextos distintos, estemos de acuerdo o no. Y no pasa nada. Yo no puedo llevar vaqueros ni deportivos ni ropa muy informal, corta, transparente o descocada. Ni maquillaje cantoso ni piercings, y sólo se me permite un pendiente por oreja. ¿Es bueno, es malo? Simplemente es, y lo acepto con naturalidad, forma parte de mis obligaciones laborales, ya lo sabía cuando acepté el empleo. Fuera del trabajo, hago lo que quiero. A mis alumnos se les exige lo mismo y lo menos que puedo hacer es dar ejemplo. ¿Con qué autoridad moral podría recordarles las normas de vestir si no? Parece que el uniforme de los ujieres requiere también corbata en verano. Si yo fuera ujier, estaría muy contenta con la postura adoptada por el señor que preside la cámara. Por cierto, hay gente le pone pingando en los comentarios del periódico digital que he leído, lo más flojo que le llaman es carca y carroza. Ha hecho lo que tenía que hacer en su posición: pedir que se respete la norma de vestimenta.

domingo, 17 de julio de 2011

"Pues este verano voy a..."

Así hablo yo aún a día de hoy, en futuro próximo, "ir a + infinitivo", este verano voy a tomar el sol, este verano voy a visitar a mi familia, este verano voy a ir a la playa, a la piscina, este verano me voy a poner ciega de jamón, gazpacho y salmorejo, este verano voy a estar todo el día a la bartola, este verano voy a quedarme hasta las tantas en las terracitas... y eso que ya hemos pasado la primera quincena de julio.

Será porque aún no tengo vacaciones, será porque hace un tiempo otoñal y se ha visto el sol en contados fines de semana desde abril, para mí no es aún verano. Pero agosto está a la vuelta de la esquina, un poquito más y ya estoy allí.

Acabo de caer en la cuenta de que no tengo bikini, así que me voy a las rebajas ya mismo.

martes, 12 de julio de 2011

Adicciones: la telebasurilla (I) y (II)

(La entrada estaba resultando tan larga que he decidido publicarla por entregas)

Cuando me convertí en una española por el mundo, no existía el gran hermano, las crónicas marcianas eran aún un programa fresco y serio, había unos cuantos programas del cotilleo (que iban de lo meloso a lo irónico aún poco ofensivo) a la hora de la siesta, y el despelleje auténtico y despiadado comenzaba a asomarse los viernes por la noche en un programa de una cadena autonómica. Se podían contar con los dedos de una mano las señoritas que aireaban sus devaneos con algún futbolista, marido de o similares. También había un torero a quien las féminas le tiraban las bragas al ruedo, que tenía una novia rubia y tímida. No hablo de hace tanto, aunque si digo que eran finales del siglo XX podría parecerlo.

Tras leer una entrada de  Temujin  sobre la que un día fue la tímida novia de un torero y los muy interesantes comentarios posteriores, recordé un post sobre el tema que hace meses me dejé a medio hacer. Como era demasiado largo para poner en un comentario, lo recupero ahora. Y con esto complemento el resto de comentarios, que son todos válidos. La cosa es que yo creo que los programas basura en general y ciertos personajes que en ellos aparecen en particular provocan adicción. Está claro que si existen es porque hay gente que los ve. Pero echarle el muerto al televidente sin más es injusto. Así se justifican los productores para ofrecer mierda sin parar. Y hay quien no los ve, quien niega verlos, quien los ve aunque acabe asqueado, o quien ya con naturalidad, ya a la defensiva te dice que sí los ve y ¿qué pasa? A la tele se le ha llamado "la caja tonta" desde que yo recuerde, te sientas en el sofá dispuesto a que te entretengan. Y dependiendo de la naturaleza del programa, y de la fibra que toque en el televidente consigue entretener y hasta enganchar. Puede ser un enganche positivo o nocivo. Como el tabaco. Con el agravante de que no cuesta dinero y lo tienes ahí al alcance de la mano en tu propia casa, no hay más que apretar un botón. Y ciertas cadenas, que no son tontas, alimentan y satisfacen esa adicción, ofreciendo dosis de mierda cada vez mayores y en una franja horaria cada vez más amplia, por aquello de que el cuerpo y la mente acaban habituándose (y perdiendo interés) por lo que es necesario mantener la atención, seguir despertando el morbo, en definitiva conservar a la audiencia. Hay comportamientos, lenguaje, maneras en la tv que hace años habrían escandalizado y hoy en día pasan como normales en el grueso de la opiniòn pública. Pero me estoy yendo del tema, que es el de la adicción.

¿Que cómo lo sé? Pues no he hecho ningún estudio, me voy a basar en la experiencia de mi breve pero intenso período de adicción a la telebasurilla, que creo puede extrapolarse. Si resulta que soy un caso único, bueno, pues me caigo del guindo y ya está. En fin, confieso que fui adicta y que a veces tengo que hacer un esfuerzo consciente para no sentarme y mirar "solo un ratito". Como lo de fumarse "sólo un cigarro". Los mecanismos de la adicción, causas y explicaciones los dejo para los expertos. Yo sólo sé que la telebasura puede ser adictiva: sabes que no es buena pero no te puedes resistir. Y si encima la tienes a cualquier hora del día es incluso peor.

Primero el contexto: allá por el año 99 (¿o era ya el 2000?), ya instalada en la isla, una compañera de trabajo volvió diciendo que había llamado a su casa a España como cada domingo (desde una cabina, eran otros tiempos), y que su madre no se había puesto porque según su hermano estaba viendo un nuevo programa concurso donde "la gente se metía en una casa con cámaras las 24 horas al día, y que todo el mundo los veía y no, no eran actores". El resto no nos lo creímos, anda ya, será preparado, seguro que son actores haciendo el papel de que no lo son, ¿quién se va a dejar grabar de esa manera? Vaya tomadura de pelo. (Inocentes, cándidos palomos que éramos ¿verdad?) Unas días más tarde pasó por el restaurante donde trabajaba una señora que vivía en España. Al final de la comida me ofreció una revista "del cotilleo" y ahí fue en un suplemento de la misma donde descubrimos que era cierto, nada de actores. En cuestión de meses el programa se extendió por Europa. Era el gran hermano recién venido de Holanda. Causaba furor por donde pasaba. Una nueva era en el mundo de las comunicaciones audiovisuales había comenzado. Sea porque no tenía tele, o porque trabajaba durante las emisiones, o porque mi nivel de idioma no era lo bastante bueno, prácticamente me perdí esos inicios.

Volviendo a España, cada vez que iba de vacaciones me resultaba más difícil seguir los cotilleos de la sobremesa, que sí, si me pillaba en casa lo veía, era parte de la rutina veraniega. No sabía quién era la mitad de la gente que aparecía en los programas: señoritas estupendas famosas quien sabe por qué, y algún que otro señorito, ex-granhermanos, cantantes "frikis" etc se sumaban a los famosos "de toda la vida", a quienes se perseguía despiadadamente micrófono en mano, incluída la tímida y rubia ya ex-novia de torero, que aún no era contertulia. Y poco a poco, las cadenas ofrecían nuevos programas de cotilleo, realities, análisis serios y desde una perspectiva científica de lo que había dado de sí la jornada del gran hermano etc.

PARTE II. LA ADICCIÓN
Y así llegamos a mayo y junio de 2003, cuando por motivos de salud volví a casa de mis padres por unas seis semanas. Por aquel entonces la novedad era una especie de gran hermano de famosetes, entre ellos una pitonisa, la ex de un humorista, uno con título nobiliario dedicado a los negocios de la noche, una habitual de los plató por liarse con no sé quién... Acabo de ver que el programa aparece en la  wiki , el apartado "ocupación/famoso por" no tiene desperdicio.

Cuando vas a casa te apetece pasar tiempo con la familia, y te acoplas a sus costumbres, una de ellas ver la tele después de cenar. Mi madre y mi hermana seguían ese programa, recién estrenado. La primera impresión fue de un repelús enorme, un rechazo genuino ¿qué era aquello? ¿qué hacían ellas viendo eso? Mi madre había pasado hasta de las telenovelas, siempre me había enorgullecido que fuera de las auténticas de los animalitos de la 2 de la sobremesa. Y mi hermana, tan joven, tan inteligente. La primera semana se fue en discusiones "anda, cambiad eso", "calla, tonta", "¿pero cómo podéis aguantar a esa gente?¿no véis que son unos jetas?¿no véis que cobran una pasta por no hacer nada?", "jajaja, calla, que no nos enteramos", "pero por favor, si esto no hay quien lo aguante, vamos a ver otra cosa", "que noooo, jajajja, halaa qué fuerte lo que ha dicho ése...". Y así terminaba yo en la habitación de mi hermana -que tenía tele- viendo otra cosa, o en la mía durmiendo. Pero también quería pasar tiempo con ellas, así que de vez en cuando volvía al comedor. Mis protestas se hacían más débiles a medida que pasaban los días. Ya era una receptora pasiva. Aún me iba al cuarto de mi hermana, pero en más de una ocasión cambiaba a ver qué estaba pasando en el hotel. El siguiente paso fue poner la tele por la mañana, sola en casa, cuando nadie me veía, a la hora de la tertulia, y después de comer. Al mes mas o menos ya era una telespectadora activa que libremente encendía la tele y elegía ver ese programa. Nadie me obligaba, cierto. Bueno, pues no recuerdo por qué pero el día de la final ni mi hermana ni mi madre estaban en casa. Y yo, voluntariamente, me la chupé enterita, y además voté, sí, mandé un mensaje con mi voto... uno de los finalistas fue bastante ofensivo verbalmente con la otra y puse mi granito de arena para que ganara ella. Llegué más lejos que mi madre y mi hermana. ¿Qué había pasado? ¿Cómo fue posible todo esto? No sé. En mi defensa diré que tenía que estar todo el día en casa, que no podía leer mucho tiempo seguido ni hacer otras cosas. También me enganché a los dibujos de Sinchán, a las noches de películas españolas y a un programa de sobremesa de esos donde los concursantes saben un montón.

Pocos días después me volví a la isla, y continué con mi vida y mi rutina habitual. No recuerdo síndromes de abstinencia, o querer, pedir, demandar de ninguna televisión otro programa semejante. Se puede vivir sin ellos. Es lo bueno de esa adicción, que se cura si no está a la vista el objeto que la produce. Si por arte de magia desaparecieran todos los espacios basura, habría quizás quien estuviera desorientado al principio, queriendo saber acerca de sus personajes, no sabiendo cómo llenar esas horas. Pero claro, como alguien apuntaba es muy económico este tipo de programa, no hay que contratar a buenos profesionales para que creen algo de calidad.

Las conclusiones finales (parte III) las dejo para otro día. Mientras tanto, ¿alguien se acuerda de esto?


¡¡¡Cotilleeeooo!!! La verdad es que antes se lo curraban mucho más que ahora, sin duda.

domingo, 3 de julio de 2011

¡En forma!

Tras cuatro meses  haciendo deporte  de forma regular, es un buen momento para hacer balance.
La gente me dice que:
- estoy más esbelta/delgada.
- el aspecto de mi piel es mucho mejor.
- parezco más despierta.
- parezco más joven.

Yo he notado que:
- estoy más esbelta y firme, el aspecto de mi piel ha mejorado,
- duermo mejor y los niveles de estrés han bajado,
- estoy más animada y tengo mucha más energía,
- tras una sesión estoy menos cansada que al empezar,
- estoy feliz por dentro y feliz por fuera (y sin necesidad de bífidus).

Y que conste que no estoy a dieta.

Siendo éstos resultados buenísimos, hay otra nueva razón de peso que me anima a seguir, especialmente ahora que llevo unas tres semanas de flojera. Yo no he sido nunca muy deportista. Eso sí, la operación bikini la he practicado unas cuantas veces a lo largo de los años: comida sana, dietas estrictas (nunca mais) y buenas dosis de aerobic, gimnasia, footing, caminatas, natación. Caña, mucha caña. Aparte de agujetas y la fatiga normal tras un esfuerzo físico, mi cuerpo por lo general nunca se resintió de estos sobre esfuerzos que normalmente no duraban más de tres meses.

Ahora la cosa ha cambiado: al poco de empezar a hacer deporte, tras una sesión de juegos que incluía regates (que te pillo, que no me pillas etc) tuve dolor de tobillos durante dos semanas. Otras veces me duele una rodilla, o una ingle, o la planta del pie así, sin avisar, cuando voy corriendo. Me ha sorprendido que mi equilibrio no anda muy bien, y si tengo que doblar una pierna hacia atrás y coger el pie con la mano para estirar cuádriceps, por ejemplo, tengo que apoyarme en algo. Y eso hasta que conseguí colocar la pierna en esa posición, que la elasticidad se ha evaporado. Además, ahora soy plenamente consciente de que tanto en equilibrio como en elasticidad, el lado izquierdo de mi cuerpo va mucho mejor que el derecho (¿o es al contrario?).

¿Y qué decir del aguante? Saltos, técnicas de carrera y carreras cortas (sprints?), juegos... se me sube el corazón a la garganta, me falta el aire, resisto muy poquito. Hace poco EntrenadorPersonal vino con un saltador. Teníamos que hacer unos ejercicios, rotando, y uno de ellos consistía en saltar durante un minuto. Fácil ¿verdad? Eso yo lo había hecho infinidad de veces de pequeña, mi primer saltador fue como ése de la foto pero con los mangos de color naranja. Anda que no salté yo en su día. Pues (volviendo al presente) lo máximo a lo que llegaba eran 20 saltos antes de que la cuerda tropezara con mis pies. Y no sólo eso, estaba tan fatigada que al volver a intentarlo -por favor, qué minuto taaaaan largo-, no era capaz de levantar los pies del suelo. Y así, haciendo intentos hasta que se acabara el minuto, volví a mi infancia de barrio con otros muchos niños de barrio, llena de juegos que requerían esfuerzo físico (el balón prisionero, el poli-ladrón, el escondite, la goma, la cuerda, el pino, el pino-puente, volteretas, hacer "yoga" -que básicamente consistía en sentarse cruzando las piernas y con los pies por encima-, saltar al potro, el churro y un largo etc). No parábamos. y ahora... ahora ni saltar un minuto podía.

Y esto va pa´bajo, de una manera imperceptible, lenta pero segura. Yo no me siento achacosa en mi vida diaria: me considero ágil, ando muchísimo, no me duele nada, sólo se me carga la espalda. Así que todo lo dicho es una llamada de atención, una alarma que se ha encendido. Visto lo visto, quiero hacer todo lo posible para conservar este cuerpecito en óptimas condiciones. Y lo de mantenerse en forma adquiere un nuevo significado. Una de las acepciones de la R.A.E de mantener es: 3. tr. Conservar algo en su ser, darle vigor y permanencia. Pues eso, quiero que sea un mantenimiento de por vida. El mayor peligro es la querencia al sofá y el "bueno, hoy no voy, sólo hoy".

Por cierto, al final llegué a saltar casi un minuto. el secreto fue ponerme a tararear bajito canciones de los juegos de la infancia: 20 saltos, 30, 40, 50, 60, 70, 80 90 saltos... Habría conseguido llegar al minuto, pero cuando oí a Miss Aragón decir: "Mírala, qué deprisa vaaaa, si da miedooo, jajjajaja" me dio un ataque de risa y no pude continuar. La próxima vez llegaré al minuto.

(Iba a dar más detalles sobre las canciones de la infancia, pero me estaba extendiendo demasiado. Mejor dejarlo para otra entrada).



jueves, 30 de junio de 2011

Angelitos...

Que no se puede caer bien a todo el mundo es sabido, y cuando se trata de adolescentes que encima son tus alumnos pues menos todavía. Y te lo van a hacer notar. Hay comportamientos que afectan, hasta hacen daño, pero hay otros que hacen gracia. Con Maureen es así desde hace unos meses.

Estaba en clase trabajando con ella y otras dos que faltaron el otro día. Tienen que preparar un examen oral y estábamos repasando preguntas modelo vistas en la clase anterior:

Señorita Guinda: A ver, ¿Prefieres trabajar en tu país o en el extranjero?
Estudiante 1: Prefiero trabajar en el extranjero, porque me gusta hablar diferentes idiomas.
Estudiante 2: Prefiero trabajar en el extranjero porque no me gusta el clima de mi país.
Maureen: Prefiero trabajar en mi país, porque odio hablar español.

Ni me inmuto, ni pestañeo, veo por el rabillo del ojo que las otras dos se quedan paradas y se intercambian una mirada.

Señorita Guinda: Mmmmm, vamos a ver, la construcción de la frase es perfecta, pero fíjate, Maureen, que en la pregunta te da a elegir entre el extranjero o tu país y en el extranjero se hablan otros idiomas aparte del español....
Maureen: Ah, entonces... prefiero trabajar en mi país porque odio hablar otros idiomas.
Señorita Guinda: ¡Muy bien, Maureen! Y recuerda que si la pregunta te da a elegir entre trabajar en tu país o en España, tu anterior respuesta sería correcta. Bueno, chicas, vamos con la siguiente pregunta... "¿prefieres trabajar con niños o con adultos?".

sábado, 25 de junio de 2011

Canción del fin de semana

Bueno, dos entradas en un día, eso por si no escribo más hasta que me den las vacaciones. Ésta va a ser rápida. Una de las cosas que tenía en mente era subir una canción cada sábado al blog, sin relacionarla con ningún otro tema. Hoy ya no tocaba, pero no he podido resistirme.

Estoy preparando una pequeña clase de introducción al italiano. Para que los chicos se familiaricen con los sonidos quería una canción lenta y e inconfundiblemente italiana. Me acordé del estribillo de Volare, de Modugno. Perfecta para practicar una simple actividad rellena-huecos con las vocales, o incluso con palabras. Hala, a gugulear y yutubear. Ahí está todo: vídeos, letras, hasta versiones karaoke, por si se animaran a cantar. En esas andaba cuando me he encontrado con esto:
.


Más que hecha por un alemán, esta versión karaoke parece la ocurrencia de un cachondo con ganas de reírse un rato. Sea lo que sea, a mí me ha resultado hilarante la animación que acompañaba a la transcripción.

Y aquí, la versión original. Bonita canción. perfecta para escuchar en días como hoy, que está nublado por aquí. Bueno, voy a seguir con mi clase. Arrivederci!




Despedida

Miss Aragon se marcha. Para siempre. Después de diez años ha decidido que es tiempo de volar a otro lado. Otra más que se marcha. No vuelve a su tierra, no, seguirá siendo una española por el mundo en otro país. La voy a echar de menos, claro, es una de esas amistades con historia. Cuando se está solo en un lugar, hay amigos que acaban convirtiéndose en familia, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Durante este tiempo ha habido de todo: muchas risas y alegrías, muchas penas y momentos duros compartidos, unas cuantas broncas y gritos... Hasta dejamos de hablarnos una temporada. Como en las mejores familias.

Es curioso pero ya no siento ni la tristeza, ni esa congoja que durante años me invadía cada vez que alguien se marchaba a su país para siempre. Otro más, otra más que se va, me decía. Nadie se queda. Y después la consiguiente pregunta, ¿y yo cuándo? ¿De verdad quiero seguir aquí o me estoy apoltronando?

Si siento algo es alegría por ella, porque llevaba ya un tiempo con ganas de cambio, y cuando se ha presentado la oportunidad no se lo ha pensado dos veces.Y es además una inspiración: sé que ahora mismo yo estoy donde quiero estar, pero cuando sienta que esta etapa se acaba, espero que ni la edad, ni la comodidad, ni la engañosa seguridad de lo conocido o el miedo a lo desconocido me impidan echar a volar.

Así que nada de canciones tristes de despedida: nada se muere en el alma. Para Miss Aragón aquí va esta canción que en su momento me dio alas, y aún me hace soñar con emprender nuevos caminos cada vez que la oigo.


(Nelson Poblete. De puerto en puerto. No sé de qué año es esta canción)

sábado, 18 de junio de 2011

Los padres: esos educadores tan importantes.

Dicen que la inseguridad se huele. Un profesor novato, se encontrará en situaciones apuradas si se le nota la falta de tablas para lidiar con adolescentes. Al menos es lo que me está pasando a mí en este primer año, aunque ya estoy empezando a espabilarme. Tengo un grupo que es especialmente difícil, parece ser que se han juntado un número elevado de "figuras" en él. De vez en cuando se me amotinan y yo capeo la situación unas veces con más éxito que otras. Se nota los días que vienen con pocas (nulas) ganas de trabajar. Vaya por delante que trabajo en un instituto normal, sin grandes problemas de disciplina (toco madera), nada que ver con las películas de horror que me cuentan a veces mis amigos de sitios por los que han pasado. Hace poco en un blog que sigo habitualmente, su dueña hizo  una entrada  acerca de historias de padres y alumnos que serían "graciosas si no fuesen ciertas". Comenté que tras conocer a los padres se entendía por qué los hijos salen como salen. La dueña nos invitaba a hacer cualquier aportación. Como comentario en su blog esta historieta sería muy largo, así que lo hago como entrada en el mío.

La siguiente historia está basada en un hecho real. Mildred es una estudiante que cursa el equivalente a 2º de E.S.O. Es bien conocida entre el profesorado porque da igual lo que haya hecho o el fregado en que se haya visto envuelta, siempre pone cara de inocente horrorizada (ojos como platos, pucheros si lo requiere el guión) mientras dice con voz escandalizada "yo no he hecho nada" /"¿por qué yo?"/"¿Por qué a mí?"/ "Eso no es verdad"/"yo no he sido" /"¡Qué injusto!" y similares. Es de la clase que mencionaba en el párrafo anterior. Hace poco se amotinó un grupito, con ella incluída, que se negaba a hacer un ejercicio, y como resultado se ganaron el castigo previsto para estas situaciones: pasarse 30 de los 45 minutos que tienen a la hora de la comida, haciendo ejercicios del libro o deberes atrasados, el día que se les pida. Avisé a sus tutores, quienes a su vez avisaron a los padres. A los pocos días recibí esta carta que me aclaró de golpe por qué Mildred se comporta como se comporta:

"Querida señorita Guinda:

Quería comunicarle que Mildred estuvo enferma el pasado miércoles, por lo que no recibió la notificación del castigo. Mildred trató de explicarme lo sucedido y tras hablar con ella ninguna de las dos podemos entender cómo puede ser susceptible de castigo el hecho de no terminar una actividad donde estaba claro que había que escuchar un audio para poder realizarla.

Es por esto que le estaría muy agradecida si levantase a Mildred el castigo impuesto.

Reciba un cordial saludo

Señora Roper


Yo me quedé de piedra. Cuando se me pasó el cabreo también yo le escribí una carta. A ver si le quedaban ganas de replicarme:

"Querida señora Roper:

Muchas gracias por su carta. A continuación paso a explicarle los motivos que llevaron a la situación por la que usted muestra su preocupación:

Si mira usted en la página 47 del libro de su hija, el ejercicio 5 tiene el dibujo de un disco (símbolo para las actividaded de audio, efectivamente). El enunciado dice lo siguiente:

“ Une las dos mitades de las frases sobre las vacaciones de Alfonso. Escucha y comprueba tus respuestas”.
(Es decir, "Match the two halves of the sentences about Alfonso’s holidays. Listen and check your answers").

El ejercicio por tanto tiene dos partes, unir las frases y después comprobar las respuestas a través del audio:
- La primera parte es una actividad de comprensión lectora, donde los alumnos tienen que usar vocabulario aprendido recientemente y también descubrir el significado de algunas palabras nuevas teniendo en cuenta:
         a) su similitud con palabras en la lengua materna
         b) el contexto, qué tipo de palabras esperarían encontrar.
Es una estrategia de aprendizaje encaminada a desarrollar las habilidades lectoras de los estudiantes en una lengua extranjera.
- La segunda parte se centra en la comprensión auditiva. El objetivo es desarrollar las habilidades auditivas, los alumnos han de identificar la información relevante (en este caso, comprobar si las respuestas dadas en la primera parte son correctas.  

Tanto los libros de texto como los planes de clase que elaboran los profesores siguen una lógica encaminada a hacer el proceso de aprendizaje más efectivo. En este caso particular, los estudiantes tenían que hacer la actividad de este modo diseñada y ante una pregunta expliqué que no necesitaban escuchar el audio para completar la primera parte. La tarea debería haber sido muy sencilla pero desafortunandamente Mildred no escuchó mis instrucciones, y prefirió seguir insistiendo en que primero tenía que escuchar el audio para poder hacer la actividad.

He comentado este asunto con el jefe del departamento de idiomas, y está de acuerdo en que Mildred debería haber seguido las instrucciones sin crear polémica. Por eso le estaría muy agradecida si Mildred cumpliera con el castigo programado para el próximo martes.

Para cualquier otra pregunta, por favor no dude en contactarme.

Reciba un cordial saludo 

Señorita Guinda"

No volví a tener noticias de la madre. Eso sí, Mildred vino el martes siguiente a cumplir su castigo. Pero lo mejor de todo fue saber días más tarde, por boca de un compañero de trabajo que la madre de Mildred ES PROFESORA.

domingo, 12 de junio de 2011

La diputada indignada

Estaba haciendo el borrador de una entrada cuando me ha llegado esto por email. Es de 2010, así que seguro que ya lo habéis visto y posiblemente escrito algún post al respecto. Si es así, por favor mandadme el enlace para ponerme al día.


Parece ser que consiguió evitar el nombramiento de un candidato corrupto al Tribunal de Cuentas del Estado brasileño. Se puede obtener más información  de aquí .

¡Refrescante!

sábado, 11 de junio de 2011

Hola, me llamo Guinda

(Entrada especialmente dirigida a todos los blogueros que leo desde hace tiempo y que me han permitido pasarme por su casa y participar en sus blogs).

Hola, me llamo Guinda y desde hace un tiempo comento con mayor o menor frecuencia en algunos blogs como anónimo. Ya hace tiempo que comencé un blog, pero lo tuve abandonado tanto tiempo que era como no tenerlo, por lo que nunca anteriormente usé esta identidad bloguera.

La idea de empezar un blog surgió allá por finales del 2008 o principios del 2009, período caótico y complicado de esos que de vez en cuando a todos la vida nos regala. La idea de contar mis aventuras y desventuras a través de una bitácora empezó a atraerme. Me gusta escribir y además en los momentos de desesperación descubrí una vena irónica, sarcástica con un puntico de mala leche que no creía poseer. En mi mente tenía el nombre del blog, mi sobrenombre y hasta el diseño. Pero no me centraba ni pa´trás, nunca encontraba el momento y al final todo mi desahogo se canalizó a través de emails y conversaciones con amigos y familia, unas veces con risas y otras con lágrimas. La idea seguía ahí, sin embargo, tengo notas, fotografías y hasta borradores para entradas.  Digamos que esta época fue una caída de mi confortable guindo bastante aparatosa, que me obligó a pensar y a replantearme muuuchas cosas. Si termino siendo constante, alomejor un día empiezo una sección llamada "las entradas que nunca escribí".

A finales del 2009, ya saliendo del bache, sentí un irresistible impulso de desahogarme una noche, y al no tener con quién, abrí el blog y escribí la primera entrada (si supiera cómo enlazarla para pinchar desde aquí, lo haría, si alguien quiere leerla, tendrá que ir al menú de la derecha, abajo del todo). (Nueva edición, Carmela me ha enseñado cómo hacer enlaces directos, así que pinchad ahí)  AQUÍ, AQUÍ   . Me convertí en Guinda. Pero acababa de comenzar una época de pluriempleo, así que de nuevo me vi sin tiempo o sin nada que decir.
 
Durante todo este tiempo me convertí en lectora de blogs, siguiendo algunos de forma asidua hasta el día de hoy. Es increíble lo que se puede aprender, hay gente por el ciberespacio con una cabeza muy bien amueblada. Poco a poco empecé a perder la timidez cibernética y a comentar aquí y allá esporádicamente. De algunos recibía contestación, de otros no. Me volvieron ganas de escribir en mi guindo y me propuse sacar tiempo e intentarlo de nuevo, pero sin prisa por mostrarme a la sociedad bloguera, que eso me daba mucho apuro, mucha vergüenza.

Sin embargo hace poco, en uno de estos blogs, la cosa fue más lejos: una de las blogueras que comentaba por allí me "habló", así, en vivo y en directo, a través de los comentarios. Y también el dueño del blog. Esa noche me dije que tenía que poner las pilas, "decorar" mi guindo, hacer una entrada presentándome y darme a conocer: era lo justo. Esto ha vuelto a repetirse, así que aunque mi guindo esté bastante pelado y yo no sepa aún si esto de escribir me va a durar mucho o no, allá voy.

De modo que, blogueros que me conocéis como Anónimo-Guinda, sentíos como en casa, libres para entrar, salir, y comentar (o no comentar, claro). Disculpas por haber entrado en vuestras casas con perfil anónimo, pero es que me daba mucha vergüencita mostrarme.

Para terminar, una canción, sin ningún significado particular en este momento, es la que está sonando ahora mismo en la radio. Es antigua, pero me sigue gustando igual.

 


viernes, 3 de junio de 2011

TeCuatro, territorio hostil

La TeCuatro es amplia, luminosa, colorida y moderna, casi futurista. Y seguro que ecológica. Parece acogedora. Tiene tiendas y más tiendas, cafeterías, restaurantes, papeleras a la vista, varias plantas, escaleras mecánicas y ascensores de cristal para subir y bajar, puertas automáticas, un trenecito que te trae y te lleva... Una terminal de ensueño, muy bonita de ver. Hasta que te ves dentro y tienes que dirigirte a tu puerta de embarque, o a la salida.

Yo ya me he acostumbrado a ella, es como una de esas poblaciones con una señalización pésima: sabes llegar a todas partes si eres de allí, pero un forastero puede estar dando vueltas y más vueltas con su coche sin ser capaz de encontrar la dirección que busca. De modo que ahora me manejo bien, pero las primeras veces me perdí, y puedo asegurar que en este caso no es que me bajara del guindo y me plantara allí, no, la verdad es que conozco un número respetable de aeropuertos. La TeCuatro no carece de señalización: tiene señales, muchas señales, demasiadas señales, flechas, símbolos, dibujos, letreros, muchos colores. Los trayectos a pie son taan largos que dudas de si vas en la dirección correcta, levantas la vista buscando una señal que lo confirme y no la encuentras. En su lugar ves otras muchas, por ejemplo el abecedario en colorines, son las puertas de embarque. ¿Qué hacer? ¿Continuar? ¿Volver sobre tus pasos para asegurarte de que no te has equivocado? Mejor ir con tiempo. O embarcar puede convertirse en una misión imposible.

¿Por qué escribo esto ahora? Pues porque el otro día, a punto de llegar al control de pasaportes tras una larga caminata desde el avión, había una chica llorando desconsoladamente. Un trabajador le preguntó qué le pasaba: nada, resulta que se había perdido tratando de llegar a su puerta de embarque, y por tanto había perdido su vuelo. Un vuelo transoceánico por el acento de la chiquilla. Joder, nada cambia, pensé. La primera vez que usé esta terminal, hace unos tres años, me costó mucho encontrar mi puerta de embarque: me perdí. A medio camino oí gritos: era un hombre desesperado porque su vuelo se iba sin él y otros dos. Por el acento, se trataba de otro vuelo de larga distancia. "¡Mi padre está muerto" -decía- "y no voy a poder ir a su entierro!". Resulta que no encontraron la puerta de embarque a tiempo. Para cuando llegaron, ya se habían cerrado las puertas del avión. No había otro vuelo hasta no sé cuántas horas más tarde. Su desesperación me llegó al alma, y también la respuesta del chico uniformado que le atendía: "Oiga, a mí no me grite". No sé cómo acabaría la historia. Yo tenía que llegar a mi puerta si no quería acabar gritando a alguien.

En este aspecto la TeCuatro parece diseñada más para lucir bonita que para ser usada por personas cuyo hábitat natural no es un aeropuerto. No sé si hay libro de reclamaciones o buzón de sugerencias, para escribir esto. Tendré que preguntar la próxima vez. Que se pasen los comentarios o reclamaciones por el arco del triunfo es posible, pero por lo menos una se desahoga.

lunes, 30 de mayo de 2011

Lenguaje corporal

No, no voy a hablar de política. No se me da bien. Tampoco tengo todos los elementos de juicio necesarios. Pero me llama la atención el contraste entre el texto y la fotografía. La noticia dice que a esta señora se la veía sonriente y relajada en la rueda de prensa:  "ni rastro de la emoción que asomaba a sus ojos en la rueda de prensa que ofreció en la sede socialista de Ferraz el pasado jueves o de su gesto grave y serio" durante el comité federal que consagró el sábado pasado a su rival como lider de su partido.

Bien, pues podían haber puesto otra foto para ilustrar el artículo:



Chacón parece haber digerido con rapidez su profunda decepción.

No sé si he visto muchas películas donde los políticos hacen de tripas corazón, dejan a un lado sus sentimientos personales y ponen al mal tiempo buena cara. Pero si ya ha digerido su profunda decepción, ¿a qué viene esa cara, esos hombros caídos, ese gesto perdido y ausente? ¿Estaba aburrida de la muerte?¿Es que nuestros políticos no tienen asesores de imagen?

martes, 24 de mayo de 2011

Ganar, perder, seguir jugando

En el juego de la política, como en cualquier otro, hay que saber ganar y saber perder.

Ganar: Las elecciones las ha ganado el PaPo. Los políticos del mismo deberían estar contentos ¿no? Deberían estar llenos de energía, de ilusión, de ganas de empezar a trabajar y poner en marcha proyectos para levantar los municipios y comunidades donde han logrado la mayoría. Tendrían muchas ganas de hacerlo bien, para sacar el país adelante y subir la moral de un pueblo llano que, entregado y agradecido, les votaría en masa en las próximas elecciones. Pues no. El día después Rajojoy y sus PaPotos piden que se adelanten las generales ya. Ni un mínimo de disimulo. ¿Pa qué? No, no han sabido ganar. Qué vergüenza.

Perder: Las elecciones las ha perdido el PaSo. Todos salen con cara de circunstancias en las fotos. Hasta Zapatetero ha perdido su sonrisa. Dicen los PaSotos que la derrota ha sido culpa de la crisis internacional. Y parece ser que debido a esa crisis Zapatetero tuvo que aplicar medidas antisociales "en contra de su voluntad". Sólo faltaría que lo hubiera hecho por divertirse un rato. En fin, que no han podido hacer nada, fue todo culpa de los elementos, como le pasó al ¿duque de Medinasidonia? (No tengo tiempo de gugulear para buscar la información) a cargo de una armada en los tiempos de Felipe II. Ni un mínimo, tibio "mea culpa", o un indicio de que han captado la "indirecta" de los electores de que quizás tienen que reflexionar, ver dónde han fallado (ah, que ellos no han fallado) y cambiar cosas. El caso es no asumir responsabilidades. No, no han sabido perder. Qué vergüenza.

Seguir jugando: El 15 de mayo tomó forma un movimiento. Espero de todo corazón que las protestas pasadas se canalicen en acciones concretas, sin pausa pero sin prisa, poco a poco, sin desfallecer, estos cambios son muy lentos y el camino lleno de escollos. Y a todos toca jugar. ¿Cómo? Habría que empezar con un examen de conciencia personal, pero lo dejo para otra entrada, que tengo sueño. Pero que se haya despertado tanta gente es un paso importante: es responsabilidad de todos participar activamente para defender nuestros derechos y decidir quién queremos que nos gobierne. Me refiero a algo que va más allá de votar rojo o azul.

PD. Reconozco que desde el lunes no he leído a fondo la prensa, sólo los titulares, así que puede ser que los PaPotos estén ya trabajando con ahínco para levantar el país y los Pasotos estén evaluando críticamente su gestión, aprendiendo de los errores y elaborando un nuevo programa. Y yo aquí, desde mi guindo, criticando sin fundamento.

domingo, 22 de mayo de 2011

Palabra del día: La dación en pago

Acabo de leer las medidcas que DRY considera esenciales para la regeneración del sistema político y económico español. Había oído que eran heterogéneas, utópicas algunas. No importa, me gusta que se haya dado voz a todos, escuchado y tenido en cuenta sus propuestas. Lo que se pueda hacer a corto, medio, o largo plazo ya se verá. O lo que no es factible.Además, pretender que en un grupo numeroso tooooodos quieran lo mismo no pasa en ningún lado. Bueno, sí, en los partidos políticos, o eso nos quieren hacer creer.

No puedo comentar todas las medidas propuestas, no tengo ni los conocimientos ni el tiempo. Además mi experiencia personal y mi pasado reciente me hacen más sensible a unas que a otras, en particular el choriceo de la clase política, el desempleo (véase entrada de abril, por ejemplo) y las hipotecas.

Mi nueva palabra del día es "dación". Aparece en una de las medidas propuestas:

3. DERECHO A LA VIVIENDA
  • Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

Como siempre en estos casos, vamos al diccionario:



dación.

(Del lat. datĭo, -ōnis).

1. f. Der. Acción y efecto de dar.

~ en pago.

1. f. Der. Transmisión, al acreedor o a los acreedores, del dominio de una cosa en compensación de una deuda.

(Real Academia Española © Todos los derechos reservados)

Yo pensaba que las cosas eran igual en todo el mundo mundial: no puedes hacer frente a las mensualidades de tu hipoteca y tu casa se la lleva el banco. Putadón, disgusto, pesadilla, los ahorros y el esfuerzo de una vida (o de una parte de ella)... y al final pues, en fin, estas cosas pasan: te recuperas, la vida sigue y a otra cosa mariposa. Y me entero de que no: resulta que en nuestra linda España no sólo pasas por el trauma de quedarte sin casa, sino que además tienes una deuda con el banco resultante de la diferencia entre el precio de subasta de tu casa y el importe de tu hipoteca... claro, las casas las venderán por cuatro duros ¿no? Total, -dirán los bancos- estos pardillos nos tienen que seguir pagando. ¿Así quién coño puede dejar el pasado atrás y mirar el futuro con un cierto optimismo?

Yo fui una de las que compró piso unos meses antes de que petara el mercado inmobiliario aquí en la isla. Y mi empresa fue una de las primeras que se fue al garete al poco de anunciarse públicamente que el país había entrado en recesión. Mi hipoteca era pagable mientras tenía trabajo. El subsidio por desempleo aquí es irrisorio (64 libras a la semana). Los ahorros me duraron tres telediarios, y después tiré del colchón familiar, que también era limitado, porque no era cuestión de comerme los ahorros de mis padres jubilados, por mucho que ellos me dijeran que lo que hiciera falta.  Mi experiencia, objetivamente hablando, no fue de las peores, al fin y al cabo no tenía cargas familiares ni nada. Aún así fue traumático y recuerdo las noches de insomnio, los números rojos, el estrés, la indecisión, el pánico... porque el miedo es libre. Y esos banqueros seguían en su mundo, nada les afectaba.


Un día algo cambió. En mi interior. La expresión "it´s only money" adquirió un nuevo significado. Y mi piso, eran sólo cuatro paredes. Que había estado ahorrando como una cabrona durante años para pagar una entrada ¿y qué? No era más que dinero. Que alomejor me quitaban mi piso ¿y qué? No eran más que ladrillos y cemento. Si lo peor venía y tenía que entregar las llaves, pues fuera. Tenía dos manos, un cerebro, saldría adelante. Pero no iba a derramar más lágrimas de las necesarias ni a ser una esclava para costear el tren de vida de una panda de sinvergüenzas sin escrúpulos. Aún puedo saborear la paz que sentí en ese momento. Y la seguridad de que esto era el camino a seguir. Incluso cuando se lo comenté a mi hermano y me dijo que ni hablar, que lo que hiciera falta pero que de darle el piso al banco nada, yo callé pero seguí en mis trece. Ni ellos ni  yo íbamos a vender el alma al diablo y endeudarnos más (mi familia con el banco, yo con ella -más todavía-). Y así lo habría hecho, llegado el caso.

Lo que resultaba liberador era pensar que, una vez superada la pérdida, se podía empezar de cero, buscar trabajo en cualquier sitio, recuperar una vida normal, remontar poco a poco. y olvidar la amargura del mal trago y de perder un hogar. Y resulta que los que pierden la casa en España todavía tienen esa bola de plomo con una cadena al cuello, una condena, una deuda con el banco, ¡¡¡se me revuelve el estómago!!! Eso es pisotear la dignidad de las personas, así no hay quien levante cabeza de por vida.

Espero que esta reivindicación sea una de las primeras que se consigan. ¿eso no entra en lo de las 500.000 firmas al Congreso para que cambien la ley? Que me digan dónde, que pongo la firma.

Para terminar, y terminar bien, una canción sobre casas: Madness siempre me pone de buen humor.



PD: Al final no llegó la sangre al río: el interés empezó a bajar a mínimos nunca conocidos, resulta que por un error administrativo nunca se me había ofrecido una ayuda (pago del interés de la hipoteca a los parados) y me la concedieron con carácter retroactivo. Y por último, encontré trabajo.



 

22M

No sé cómo expresar lo que siento al ver imágenes de las plazas españolas. Es una sensación de paz, de alegría, de esperanza, de optimismo tranquilo..., el corazón se siente ligero,  los labios se curvan solos en una sonrisa. Suena muy cursi y muy ingenuo, lo sé. Pero yo sé lo que me digo.

No sé qué saldrá de todo esto, no creo que muchas de las propuestas que se han presentado sean realistas, o factibles a corto plazo. Otras sí. Pero esto no es un todo o nada. Espero que cuando la euforia baje nadie lo quiera presentar como un fracaso o un "esto no ha servido de nada".  Sean cuales sean los resultados de las elecciones y los frutos a corto plazo de esta movilización, lo más importante es que deje un poso permanente en todos: la convicción de que es responsabilidad personal de todos y cada uno el luchar por nuestros derechos, pedir cambios, exigir responsabilidad y seriedad a los gobernantes. Y sobretodo espero que quede como lección el poder que tiene actuar en grupo. El dicho de que "la unión hace la fuerza" está tan oído que ha perdido parte de su significado. Y esto vale para macro y micro política, macro y micro economía, etc. (ponga aquí cualquier injusticia que requiera la unión de todos, el trabajo en equipo para combatirla).

Hablando de gobernantes, políticos, miembros de los tres poderes en general, siempre los habrá interesados, codiciosos, vendidos... pero no es lo mismo estar en el poder campando a sus anchas cuando un pueblo los contempla impotente, pensando que todos son iguales y no se puede hacer nada, que cuando se saben que tienen que rendir cuentas a ese pueblo que no va a tolerar ese comportamiento. He visto, he vivido lo segundo como española por el mundo. Y si pasa en otros países, en el nuestro también va a pasar. Sólo llevamos unos años de retraso, eso es todo.

Ahora me voy. Me quedaría pegadita al ordenador leyendo blogs y periódicos, viendo imágenes en youtube acerca de la jornada electoral, pero no va a poder ser.

Feliz día de elecciones

sábado, 21 de mayo de 2011

¡No, por favor, precisamente ahora no!

Ahora que España por fin se mueve, resulta que se va a acabar el mundo... Hombre, no, ¿cómo va a ser eso? Pues según dice no-sé-qué predicador de los USA esta noche comienza el día del juicio final. El punto de salida, Australia. A las 6 de la tarde (¿hora local de este señor?), que es justo medianoche en España. Lo acabo de ver por la tele. Parece ser que el venerable anciano ya lo predijo allá por 1994. Fue un error en sus cálculos. Según sus nuevos cálculos hoy se cumplen 7000 años del diluvio universal.

No-sé-qué-predicador es un abuelete millonario de California. Ingeniero jubilado, reverendo o las dos cosas. Como siempre ante estas predicciones, se invita a la población a rezar, arrepentirse, convertirse etc, porque viene Jesus y el juicio final es inminente. Si Jesús llegara hoy, a la vista de tanta gente en calles y plazas reflexionando en grupo, dejaría sin duda el terremoto y el juicio para mejor ocasión. No sé, haría algo constructivo, porque se alegraría de ver a tantos españoles reaccionando, madurando como ciudadanos.

Uy, qué bueno, leo que aunque el venerable anciano tenga miles de seguidores, de su familia ninguno de sus 6 hijos, 28 nietos y 38 bisnietos cree en sus teorías. Sólo su mujer.

jueves, 19 de mayo de 2011

Contertulios. Transcripción

Me ha llegado por correo electrónico el audio de Cristina, la oyente burgalesa que exigió a la radio pública respeto para los manifestantes del 15m. Si me dicen que esto es una tertulia de la radio pública, no me lo creo. ¡Qué nivel, Maribel! Oir para creer. ¿Esto es lo que dan de sí los contertulios? No sé qué se les puede llamar, ¿estómagos agradecidos? ¿los "bien pagaos"? ¿entran en la categoría de "intelectuales"? ¿estas opiniones que vertían eran para desviar atención o realmente manifestaban lo que genuinamente pensaban? Si se trata de manipular opiniones, lo hacen muy mal. ¡Si hasta yo desde mi guindo me he dado cuentaaa...!

Voy a transcribir algunas perlas:

- "...lo que es intolerable es que haya una acampada en la puerta del sol. Es que no se puede consentir, es decir, y eso es que lo tienen que entender y yo en ese sentido aplaudo la decisión de la delegación del gobierno de haber desmontao esta noche el campamento que se podía haber convertido en un auténtico foco de problemas en pleno centro de Madrid".
- "Ramonchu, no se si veis que puede haber alguna reacción así como de última hora por parte de los partidos ante este movimiento, algún cambio de estrategia..."
- "Pues yo creo que no... Esperanchi por el PaPo dijo que bueno que lo que tienen que hacer es ir a votar, precisamente es lo que no van a hacer ir a votar, este tipo de joven que tenemos eh...
- "Hay que recordar que ellos no piden que no se vaya a votar, sino que, bueno, pues que no se esté con los partidos mayoritarios porque insisten (....) este mensaje que a veces confunde, ¿no?".
- "Uno de los líderes es un abogado que está opositando..., es decir, que jej, entiéndaseme bien, eh, que lo digo con todo el cariño, no hay nada más burgués que un abogado haciendo oposiciones, jeje".
- "Pues uno de los líderes es precisamente eso, ..."
- "De los jóvenes siempre se ha hablado, las generaciones subsiguientes y posteriores a las que pertenecemos, pues siempre lo vemos con cierto desdén ¿no? y, y los jóvenes de hoy viven muchísimo mejor que los de hace 40 años y que de hace 30 y que de hace 20. -("Afortunadamente")- ¿Qué tienen problemas? También los tenían, pero ahora hay unas ventajas, por ejemplo las redes sociales de comunicación, todas las posibilidades, por ejemplo viajar por 30 euros a Londres, eso, eh, cuánto nos costaba a los demás, cuando intentábamos ir a Londres, pues casi en auto-stop..."
- "¿Sabes lo que pasa, Miqui?, eh, que escuchándonos estamos hechos unos carcas, ja ja".
- "Jaja"
- "Jaja"
- "Yo sí, lo reconozco..."

Al final lo he transcrito todo. Después se oye a Cristina... pero creo que su llamada se produjo después de la tertulia: unieron esta verborrea de carcas (porque sí, lo sóis sin duda), carcas, decía, insensibles, ignorantes, ajenos a cualquier realidad que no sea la suya, al comentario de esta mujer para saber el contexto en que lo hizo. Gracias, Cristina, por tu dignidad, tu forma taaaan educada, tan articulada de hablar, que les da mil vueltas a esos malos profesionales, y en cuatro minutos has expresado el sentir de mucha gente.

Iba a comentar a Ramonchu, Miqui y compañía, pero creo que tras ver por escrito lo que soltaron en un minuto y 46 segundos, sobran las palabras. Bueno, sólo dos cositas:

- "Abogado que está opositando": Probablemente licenciado en Derecho en el paro.

- "Viajar por 30 euros a Londres". Ya. Dedicada especialmente a Ramonchu, que seguro que aprendió mucho inglés en sus viajes a Londres (en auto-stop) durante su mocedad. Qué mal lo debiste pasar, coño, si es que esta juventud de hoy se queja de vicio.


PD. Ramonchu, no sé si eres un impresentable o simplemente un ignorante. Cualquier persona con dos dedos de frente y en un país con un 40% de paro juvenil se abstendría de decir que "viven muchísimo mejor".

domingo, 15 de mayo de 2011

No se paren hijos para esto

Efectivamente, no se paren y crían hijos para que se vayan de este mundo por hacer "planking". Mi nueva palabra del día, nunca antes me había topado con ella. Copio lo que recogen el diccionario WordReference English-Spanish otros diccionarios en la red:

plank /plæŋk/ sustantivo  tabla f, tablón 



planking
adj
de planchas de madera
planking
ger
entablando
planking
n
entablado nm
planking
planking
n
entarimado nm
the work of covering an area with planks


Los diccionarios en línea consultado no recogen aún la más novedosa acepción, a saber:

Planking:   Pasatiempo de moda que en ocasiones puede resultar en una estúpida y ridícula forma de morirse. Consiste en tumbarse boca abajo con los brazos pegados al cuerpo, simulando ser un tablón de madera, en lugares poco comunes y a veces peligrosos (vías del tren, escaleras mecánicas, motocicletas, coches de policía, por ejemplo). Pero en estos tiempos que vivimos ya no basta con hacerlo, también hay que probarlo, así que a menudo se inmortalizan los plankings con fotos y/o vídeos que se cuelgan inmediatamente en la cuenta de la red social de turno y en el youtube. Tienen sus propios grupos y comunidades, leo en el artículo, y la cosa lleva ya un tiempo y está haciendo furor en Australia.

Allí ha muerto esta mañana un joven cuando intentaba la posturita de marras en el balcón de un séptimo piso. No sé en que condiciones estaría, pues esto sucedía tras una noche de sábado, y tras hacer unos cuantos plankings con un amigo de camino a casa. Mi primera reacción es una crítica despiadada, llamarle imbécil, borrego, gilipollas, no-me-da-pena-ninguna, es que no tenía otra cosa mejor que hacer, etc etc. Luego me da mucha penita: Quien más quien menos ha hecho tonterías, corrido riesgos innecesarios, participado en juegos peligrosos y la línea que separa lo que es sensato y lo que no lo es, se cruza mucho más facilmente de lo que nos creemos y más si (como puede ser en esta ocasión) hay alcohol o quién sabe qué sustancias de por medio. Qué mala suerte, qué forma más innecesaria de marcharse. Al final siempre pienso en la familia y especialmente en la madre; los padres nunca deberían enterrar a los hijos, pero desgraciadamente pasa,. Que sea de esta forma es taaaan absurdo: no se paren hijos para esto, joder.

sábado, 14 de mayo de 2011

Canción

No se me quita de la cabeza desde ayer. La cantó una chica en el festival del cole. Debe ser muy popular entre los adolescentes por el modo en que la coreaban. Cuando oigo canciones como ésta es cuando me gustaría tener una buena voz para poder cantarla.





viernes, 13 de mayo de 2011

¿Qué me pongo?

Hoy, de camino al trabajo, he escuchado en la radio los resultados de una encuesta sobre la edad en la que las mujeres deberían dejar de llevar ciertas cosas, a saber:
- A los 35 la minifalda.
- A los 47 el bikini
- A los 51 los zapatos con tacón alto de aguja.

Gracias a San Google he podido sacar más información: la encuesta se realizó a 2000 mujeres entre 18 y 65 años, pero no me queda muy claro si son de la isla o de otro lado. Otras edades para decir adiós a ciertas prendas serían:
- A los 34 los pantalones de cuero.
- A los 35 los tops de lycra ajustados y sin tirantes, y los piercings en el ombligo.
- A los 40 las blusas transparentes (¿o translúcidas?)
- A los 44 las zapatillas deportivas (para cualquier otro propósito que no sea el deporte), y las camisetas ceñidas, pegaditas.
- A los 45 las mallas de toda la vida, (llamadas ahora leggings también en España). Y las botas Ugg.
- A los 47 las botas de caña alta (hasta la rodilla o por encima).
- A los 61, al loro…, a los 61 los bañadores ¿¿?? Swimsuit, dice el artículo: en San Google imágenes me encuentro todo tipo de bañadores, trikinis etc, y en el diccionario pone bañador… ¿y entonces qué alternativa les quedaría las señoras a partir de esa edad para ir a la playa o la piscina? ¿En pelotilla picada? ¿O mejor quedarse en casa? El artículo no dice nada.

En cuanto a estilos de peinado, habrían de desaparecer:
- A los 51 la coleta caballo.
- A los 53 el pelo largo.

Bien, eso dice la encuesta, y las encuestas, encuestas son. No creo que se pueda trazar una línea divisoria tan categórica, depende de varios factores. Pero sí es verdad que por lo general cada mujer sabe cuando es momento de abandonar una moda para no volver jamás. Cae por su propio peso, se evoluciona, se encuentra un estilo propio, el cuerpo también cambia, y en resumen ya no “te ves” con ciertas cosas, y encuentras otras con las que te ves mejor.

La edad es sólo un dato estadístico, no fue por cumplir un número de años concreto que yo decidí dejar ciertas cosas, fue (y es) un proceso normal y en ocasiones hubo (y seguirá habiendo) "momentos de lucidez". Los más claros que recuerdo tienen que ver con enseñar carne y con estar subida en zapatos altos. Durante un viaje a los EE.UU tropecé en unos grandes almacenes con la colección de moda de Jennifer López, aún no vista por estos lares… “¡¡¡Uuuuhhh, cómo me gusta todo estoooooo!!!” Empecé a escoger como una loca modelitos y modelitos para probar, todo muy sexy. Pero la imagen que me miraba desde el espejo no era sexy, ni atractiva.  Para mi sorpresa me vi horrible con todo, ridícula, no me llevé nada: era demasiado "juvenil" para mí o yo demasiado "madura" para esa ropa. No me pegaba nada. Lo de los taconazos se produjo a poco de cumplir los 30. Aparte de ser tortura refinada, al menos hasta que los domabas, en la mayoría de las ocasiones acababa las noches buscando un lugar donde sentarme, con los pies hechos polvo. Una noche, volviendo sola a casa, tuve otro momento revelación: "Y si ahora me tocara correr, ¿qué?".



Haciendo memoria, resulta que año arriba año abajo, me aproximo a los resultados de la encuesta:  modas, prendas y complementos que yo he ido dejando por el camino incluyen los pantalones cortos, muy cortos, las minifaldas muy minis, los tops ceñidos de licra, o mostrando ombligo, los pendientes grandes, grandes, grandes, desde aros donde podían colgarse loros hasta los barrocos de colgantes y de colores, los maquillajes recargados, como las sombras de ojos fuertes, de "vampiresa". No he esperado a los 51 para dejar de lleva tacones. El resto de la lista aún me estaría "permitido" llevarlo, y me veo bien con ello. Y lo llevaré mientras así sea. Bueno, los pantalones de cuero, no los dejé yo, dejaron de llevarse, pero dependiendo del estilo, aún me los pondría. En cuanto a blusas transparentes, hay auténticas monadas que con un bonito body debajo quedan divinas.



En resumen: la encuesta no puede reflejar la realidad de cada mujer, pero en mi caso se aproxima. Como he dicho más arriba, de forma natural evolucionamos en el vestir y en el estilo: y además hoy en día hay ropa estupenda para todas las edades. Otra historia es cegarse por querer parecer juvenil a toda costa, en este caso todo lo dicho en esta entrada no procede.